6 falsos mitos de la nutrición

Entrada original por Paula Giovagnoli Bibb en el Blog de «Farmacia 1896»

En la época en que vivimos, rodeados de información, muchas veces se hace difícil filtrar aquella que realmente es correcta y fiable. Incluso, podemos encontrar contradicciones sobre el mismo tema que dificulta nuestra decisión.

En el caso de la nutrición y la alimentación (que no es lo mismo, pero lo hablaremos otro día) no es la excepción. Por eso hemos hecho una selección de falsos mitos que frecuentemente aparecen en los medios y que queremos desmentir.

1- “Saltarse comidas adelgaza” Falso. Saltarse comidas sólo provoca que tengas más hambre y que la ansiedad por comer cualquier cosa vaya en aumento. Esto provoca que no controlemos ni la cantidad ni la calidad de los alimentos que ingerimos. Por eso se recomienda realizar 5 comidas al día, evitando que la sensación de hambre aparezca, ya que es un instinto muy difícil de controlar.

2- “El agua durante las comidas engorda” Falso. El agua no tiene calorías, independientemente del momento en que se consuma. De hecho es recomendable acompañar las comidas con abundante agua para ayudar a la digestión y provocar un efecto saciante.

3- “Más cantidad es sinónimo de más calorías” Falso. Hay alimentos que ocupan mucho volumen, sin embargo su aporte calórico es bajo, al contrario que otros alimentos que aunque tengan un tamaño reducido concentran más cantidad de calorías. Observa esta equivalencia:

Falso mito de la nutrición

4- “Tomar mucha vitamina C previene los resfriados” Falso. Es cierto que el déficit de esta vitamina provoca una predisposición a infecciones, pero nunca se ha demostrado que una sobre-suplementación prevenga ni cure los resfriados.

5- “El aceite en crudo no engorda” Falso. El aceite tiene 9 calorías por cada gramo tanto en crudo como en cocido. Es un alimento que en crudo es rico en vitamina E y tiene gran potencial antioxidante que se pierde cuando la temperatura aumenta, y que si sobrepasamos la temperatura adecuada, las vitaminas se destruyen como tales y  tiene el efecto contrario: es oxidante. Por lo tanto conviene consumirlo en crudo, pero no por su aporte calórico, sino por su calidad de antioxidante y su riqueza en vitamina E.

6- “Las embarazadas deben comer por dos” Falso. Es verdad que durante el embarazo las necesidades calóricas de la mujer embarazada aumentan pero no suponen el doble que en situación normal.

Estudios recientes demuestran que con frecuencia disminuye la actividad física durante el embarazo y el gasto energético. A la vez existen mecanismos de adaptación que determinan una mejor utilización de la energía consumida. Un comité de expertos propuso en 1996 un incremento de sólo 110 Kcal los primeros trimestres del embarazo y de 150-200 Kcal durante el último trimestre, en mujeres con estado nutricional normal (esto supone sólo un aumento calórico de entre el 5 y el 10% del gasto energético total).

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